Patrick Floyd Garrett fue un alguacil y pionero estadounidense conocido principalmente por su papel en el Viejo Oeste como el sheriff que mató a Billy the Kid. Su vida y carrera estuvieron profundamente entrelazadas con la frontera sin ley, donde sirvió como sheriff en el condado de Lincoln, Nuevo México, y posteriormente como agente de aduanas. Más allá de su labor en la aplicación de la ley, Garrett también trabajó como cantinero y cazador de búfalos, experiencias que moldearon su comprensión de los territorios agrestes que patrullaba.
Nacido en Cusseta, Alabama, Garrett creció en una plantación de Luisiana antes de aventurarse hacia el oeste siendo joven. Trabajó como vaquero en Texas y más tarde como cazador de búfalos, ocupación que lo llevó a un enfrentamiento fatal con otro cazador debido a una disputa. Después de trasladarse a Nuevo México, Garrett abrió una cantina y se hizo conocido localmente como "Juan Largo" debido a su imponente estatura. Su vida personal incluyó dos matrimonios: el primero terminó trágicamente con la muerte de su esposa al cabo de un año, mientras que el segundo dio lugar a nueve hijos. El legado de Garrett sigue vinculado a su justicia fronteriza y su papel crucial en uno de los episodios más famosos del Salvaje Oeste.