Jean Anouilh fue un dramaturgo francés reconocido por combinar la cruda realidad con la fantasía en sus obras. Su obra más destacada, "Antigone" (1944), reinterpretó la tragedia clásica de Sófocles desde una perspectiva moderna, criticando sutilmente la colaboración con los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Otra obra significativa, "Becket ou l'honneur de Dieu" (1964), exploró temas de honor y conflicto político, siendo posteriormente adaptada a una aclamada película. El repertorio diverso de Anouilh incluía "l’Hermine" (1929) y otros dramas, categorizados por sus cualidades tonales - desde tragedias "negras" hasta comedias "rosas" - mostrando su versatilidad entre géneros.
Nacido en Cérisole, Francia, Anouilh se inspiró en su crianza - la artesanía de su padre y la carrera musical de su madre influyeron en su sensibilidad artística. Tras estudiar brevemente derecho, trabajó en publicidad, perfeccionando su estilo de escritura conciso y preciso. Sus primeros años de lucha contra la pobreza precedieron su ascenso en el teatro, incluyendo un breve rol como secretario del director Louis Jouvet. Aunque en gran parte apolítico, las obras de Anouilh a menudo contenían críticas alegóricas, y sus enfrentamientos con figuras como Charles de Gaulle reflejaron su espíritu independiente. Sus contribuciones a la literatura le valieron el Prix mondial Cino Del Duca en 1970, consolidando su legado como maestro del drama del siglo XX.